a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

martes, 1 de mayo de 2012

aberración política en Extremadura

diputados de IU-Extremadura
Durante muchos años he sido votante de IU pero la pasada primavera pasó algo difícil de digerir en la política extremeña que me abrió los ojos. IU me demostró que era una coalición poco seria y nada fiable y desde entonces tengo claro que no volveré a votarlos. Porque yo, a diferencia de ellos, puedo no tener claro quienes son mis amigos pero tengo clarísimo quienes son mis enemigos políticos. 
Supongo que todo el mundo entiende que me refiero al extraño caso de la abstención de los diputados de IU en el parlamento extremeño que facilitó la investidura de Monago, representante de la derecha más rancia y cavernícola de España (junto a la andaluza). Ya escribí en su momento en este blog sobre los sarpullidos que me produjo esa decisión, por muy avalada que estuviera por los militantes. Los cantamañanas de la coalición dinamitaron de un plumazo su prestigio y su honradez política. Como dije en su momento, había formas de enderezar un PSOE caciquil y autoritario sin apoyar a los sectores más reaccionarios de la región. Para quién no conozca mi tierra, aquí la derecha es del estilo de la andaluza, de señoritos y cortijeros, es una derecha rural y arcaica, compuesta de individuos que se presentaron el 23-F en los cuarteles con escopetas de caza para ponerse al servicio de la autoridad, de personajes macabros que siguen riéndose en la cara de los que perdieron a sus muertos asesinados como perros durante la represión franquista. Porque la nueva derecha urbana existe pero no es predominante, mi tierra es todavía muy rural y tradicional y su derecha también. 
Los diputados de IU parecen haber olvidado todo esto y están revolviendo en sus fosas comunes a los desgraciados que hace décadas murieron luchando por un ideal que ellos simplemente han pateado. Porque en esta tierra hemos pasado mucho: hambre, emigración, explotación, sumisión. Y lo hemos sufrido a manos de los padres y abuelos políticos de los nuevos amigotes de IU. Esto no es otros lugares de España, esto es Extremadura, que, igual que Andalucía, conserva todavía viva la brutalidad de una represión franquista atroz, de una dictadura que nos condenó a la pobreza y el exilio económico y una democracia a medias en la que los señoritos se han seguido pavoneando como si nada hubiera pasado.
Sé que el PSOE ha reproducido actitudes caciquiles y que de la mano del autoritario y maleducado Rodríguez Ibarra hizo una gestión desastrosa, destruyendo el juego político sano e imponiendo un sistema clientelar  y semidemocrático en el que la izquierda crítica fue duramente castigada. Pero  no es excusa, ha habido una oportunidad de oro para cambiar eso y no se ha hecho, en cambio se ha buscado un arreglo contranatura, aberrante con los enemigos históricos de la izquierda extremeña, y se ha hecho por venganza, de forma ciega e irresponsable. 
El líder que comandó esta desfachatez política es un tal Escobar, jefe de los cuatreros que robaron mi voto y el de muchos. Es un individuo que se jactaba de haber embridado a la derecha, ¡nada más lejos de la realidad!. Hace unos días Monago presentó en la Asamblea de Extremadura un plan de ajuste brutal al estilo de otros lugares de España: un recorte sin precedentes en todo, nuevos impuestos y ataque a los pilares del bienestar social. Todo esto mientras comienza a reproducir nuevos comportamientos caciquiles y viejas costumbres. Yo le pregunto ahora a Escobar y sus cuatreros: ¿y ahora qué? ¿seguimos embridando a la derecha? ¿le seguimos lamiendo el culo?. Tienen una oportunidad para enderezar lo que torcieron hace meses y recuperar algo de la decencia perdida. Puede que ante otros recuperen el prestigio, pero para mí ya está todo perdido.

3 comentarios:

Joselu dijo...

Yo nunca he sido votante de IU, siempre lo he sido del PSOE hasta que he dejado de votar. Lo que sucedió en Extremadura colmó el vaso y ofreció una imagen espantosa de esa formación política que ya no me inspiraba ninguna confianza. No es el único caso. IU o el equivalente vasco estuvo gobernando con Ibarretxe durante varias legislaturas como trofeo del soberanismo o independentismo vaso. Participó igualmente del pacto de Lizarra que dejó solas a las víctimas… Para mí esto fue todavía más duro e indignante que lo de Extremadura. Aquí en Cataluña la filial de IU es un partido soberanista e independentista más que se nutre del más rancio nacionalismo que nunca cuestionará. ¿Esto es lo que es IU? ¿Una federación de partidos regionalistas o nacionalistas en que cada uno aplica la política que quiere? Pues no, gracias. Me alegro de su decisión en Andalucía porque tiene alguna coherencia pero lo de Extremadura es indigerible. No pienso ya en la guerra civil, pienso en el aquí y el ahora. Para mí, IU es una colección de iluminados que además creen que tienen la fuerza de la moralidad de la izquierda. Bah. Oír a Cayo Lara, aunque no siempre diga disparates, es una agresión por su sentido demagógico y mitinero. Me temo que no seré yo votante de esta coalición.

Un cordial saludo.

Juan Carlos Doncel dijo...

Yo tardé un poco más en entender que son una colección de iluminados pero creo que he aprendido la lección. De todos modos yo nunca dejaré de votar. Durante muchos años no votaba o votaba nulo, pero la segunda legislatura de Aznar me curó. La derecha, especialmente la más reaccionaria, vota siempre; siempre cierran filas. Eso los hace potentísimos: no se frustran, no exigen a sus políticos. Yo me frustro y exijo pero tengo claro que siempre votaré, desde hace una década no he faltado a una cita electoral y no volveré a hacerlo. El PSOE y el PP no son lo mismo por mucho que Cayo Lara, personaje con mirada de fanático, lo repita hasta la saciedad. Como decía en la entrada, no tengo claro con quién estoy pero sí tengo claro lo que quiero frenar, lo que no quiero y lo que temo.Un saludo

Anónimo dijo...

y ahora....què...votamos al pp? ni de coña¡¡¡¡ entonces....tal y como está el panorama sólo queda el derecho hasta la pataleta hasta que lo prohiban también, la Mary