a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

jueves, 27 de junio de 2013

final y principio


El verano es para un docente final y principio a la vez. El verano hace con nosotros lo mismo que con la naturaleza: nos agosta y aplana pero también nos renueva. Nunca me acostumbro a su calor pero siempre echo de menos su luz, sus tardes interminables y sus olores. 
Para alguien que nunca ha salido de un aula (primero como alumno y luego como profesor) es el verano el que marca el final y el comienzo de todo. De hecho, cuando yo hago balance del año nunca tomo como referencia el año tradicional sino el escolar.
Y hablando del que finaliza, ha sido un año en el que ha habido de todo: ha sido el año de los recortes, de las malas noticias sobre el ámbito educativo pero también he visto a los compañeros echarle arrojo y hacer lo que podían con lo que tenían, "aguantando marea" como decía mi padre. Ha sido un curso en el que de nuevo me ha fallado la salud y en el que me hubiera gustado que la naturaleza me hubiera dotado de más fuerza y energía; que le vamos a hacer, esto es lo que tenemos y con esas cartas hay que jugar. También he tenido alguna pájara profesional, de esas que de vez en cuando me asaltan, pero también grandes alegrías y recompensas y con ellas me quedo. Como siempre en la vida, hemos aprendido un poco de los errores y las decepciones, que de todo ha habido, y hemos encontrado gratas sorpresas por el camino, como algún compañero que en su peregrinar pasó por el centro y dejó huella. 
Tengo la sensación de que ha acabado un ciclo para mí. Cambiar es necesario, pero cuando uno tiene obligaciones e hipotecas, uno no cambia cuando quiere sino cuando puede. Mientras ese cambio llega, seguiremos disfrutando de los buenos momentos y las buenas compañías por la Sierra de San Pedro. Lo que no cambiará nunca (lo digo con permiso de una buena amiga que siempre me recuerda que nunca diga "nunca jamás") serán mis veranos revitalizadores en las montañas de Gata, siempre acompañados de chapuzones en el río , libros interesantes, atardeceres tocando el darbuka y obligados paseos matinales.
En septiembre es probable que este blog, que nunca pretendió durar tanto, vuelva para quien lo quiera leer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo principio y final,encierra un durante y en este,pese a lo ingrato, ha sido un orgullo haber podido compartirlo con gente como tú!!
ibarrastafary

Juan Carlos Doncel dijo...

Igualmente, compañero. Ese durante ha tenido también, claro que sí, muchas satisfacciones. Salud