a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

viernes, 26 de agosto de 2011

está cerca la salvación de España


Ya falta muy poco, ha comenzado la cuenta atrás para que los antiespañoles abandonen un poder que no es suyo y que usurparon durante ocho años.Por fin llegará de nuevo la cordura y el orden a nuestra maltratada patria. El nuevo satán, cargado de rencor y odio histórico, será expulsado definitivamente después de haber intentado, sin éxito, reconstruir una nueva y abominable República.
Y yo ya me estoy relamiendo. Dentro de unos meses me devolverán el 5% de mi sueldo que los innombrables me robaron. Veré subir como la espuma la pensión mínima de mi madre, mientras que los autónomos prácticamente dejarán de pagar impuestos. Como hemos comprobado en las regiones en las que gobierna la civilización (=PP) los impuestos indirectos casi desaparecerán. Lograremos eso que los enemigos de la patria no han querido hacer y es tan fácil: bajaremos los impuestos pero mantendremos los servicios sociales. La reforma laboral creará unas nuevas relaciones laborales más flexibles pero que milagrosamente conseguirán proteger eficazmente al trabajador, que contará con jornadas laborales cortas, sueldos altos y una jubilación que volverá a ser a los 65 años (o menos, ya veremos). Todo ello se logrará con el apoyo de los verdaderos pilares de la nación, los empleadores, aquellos a los que la chusma llamaba patronos y que son la columna vertebral de la Nación.
Pero cambiarán también muchas cosas. En pocos días los mercados nos aplaudirán porque haremos reformas muy profundas, aunque nada traumáticas. El desempleo bajará en menos de un año a menos de un 10% y todo ello siguiendo el supereficaz modelo de nuestro héroe nacional José María Aznar, que fundamentó el crecimiento en el desarrollo de un modelo equilibrado sin un sector único que tirara del carro y basándose en la mejora de la productividad y la competitividad, todo ello sobre la base de potenciar sectores productivos con alto valor añadido que pivotaban sobre una demanda de mano de obra muy cualificada y una dinámica actividad exportadora.
Por otro lado, se borrará del mapa inmediatamente esa legislación diabólica que el maligno impuso por la fuerza en nuestra nación cristiana: los miles de desviados mal-casados dejarán de estarlo, se prohibirá en todos los casos (como ocurrió en época de Aznar) el asesinato de niños y, por último, se dejarán de excavar fosas de terroristas rojos. Además, la inmigración dejará de ser un problema. Todos los negratas, moros y pichinchas serán montados en pateras de vuelta a sus países y nuestras patrulleras recibirán orden de disparar a matar. Sólo dejaremos en suelo patrio los individuos estrictamente necesarios para limpiar el culo a nuestros niños y ancianos, para fregar nuestras casas, barrer nuestras basuras y recoger nuestros patatas y pepinos. Para que no molesten, vivirán en angares alejados de las ciudades y no podrán abusar, como hoy hacen, de nuestros recursos sanitarios y educativos.
¡Y que decir de lo que les espera a los separatistas!. Las autonomías, que han estado siempre en manos de rojos y masones se quedarán sin competencias y, por fin, España volverá a ser la nación poderosa y unida que fue. Vascongados y catalanes hincarán la rodilla ante su poder mientras que los trescientos y pico mil votantes de Bildu serán deportados y los etarras condenados a pena de muerte.
Los medios de comunicación públicos volverán a ser un rincón de libertad, como en tiempos de Urdaci. Como ocurre hoy en canales honrados como Intereconomía, se impondrá una televisión y una radio pública plurales y tolerantes, profundamente respetuosas. La manipulación, el rencor, el discurso único y la difamación permanente desaparecerán definitivamente de nuestros medios.
Por último, España será de nuevo respetado a nivel internacional, con un presidente abierto al mundo que deslumbre a los mandatarios mundiales con su fluido inglés en las reuniones del G-8, en el que seremos inmediatamente admitidos para pasar a llamarse G-9.

2 comentarios:

Diego dijo...

También te falta comentar que si los azules no obtienen mayoría, no pasará nada, porque su filial "izquierda unida" ayudará para volver a conseguir de ESPAÑA lo que fue, UNA GRANDE Y LIBRE, toma eso.

Juan Carlos Doncel dijo...

Tienes razón, Diego. Por desgracia, tienes razón