a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

lunes, 28 de marzo de 2011

Gabriel Aresti

Gabriel Aresti es el gran poeta de la lengua vasca. Nació y murió en el siglo XX en una familia que sabía euskera pero no lo hablaba ni lo transmitía, la gran tragedia de esa maravillosa lengua minoritaria durante el siglo XIX y XX. Gabriel se empeñó en aprenderlo desde pronto y de forma autodidacta, y todo ello en un contexto hostil como era la dictadura franquista. Gabriel rompió el mito del euskaldun conservador y católico: era de izquierdas y no creyente. Pero con la palabra luchó por una lengua que hizo suya y que olía a tierra, a piedra, a madera de haya. Estos dos poemas me gustan mucho: en uno defiende la memoria y el bagaje que los suyos le legaron ("La casa de mi padre"), en otro su derecho a pensar, sentir y hablar ("Si por decir una verdad").

LA CASA DE MI PADRE
(Gabriel Aresti)

Defenderé
la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé
la casa
de mi padre.
Perderé
los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé
la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.

Versión original: NIRE AITAREN ETXEA
Nire aitaren etxea
defendituko dut.
Otsoen kontra,
sikatearen kontra,
lukurreiaren kontra,
justiziaren kontra,
defenditu
eginen dut
nire aitaren etxea.
Galduko ditut
aziendak,
soloak,
pinudiak;
galduko ditut
korrituak,
errenteak,
interesak,
baina nire aitaren etxea defendituko dut.
Harmak kenduko dizkidate,
eta eskuarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
eskuak ebakiko dizkidate,
eta besoarekin defendituko dut
nire aitaren etxea;
besorik gabe,
sorbaldik gabe,
bularrik gabe
utziko naute,
eta arimarekin defendituko dut
nire aitaren etxea.
Ni hilen naiz,
nire arima galduko da,
nire askazia galduko da,
baina nire aitaren etxeak
iraunen du
zutik.


SI POR DECIR UNA VERDAD
(Gabriel Aresti)

Si por decir una verdad
han de matarme
las hijas,
han de violarme
la mujer,
han de derribar
la casa
donde vivo;
si por decir una verdad
han de cortarme
la mano
con que escribo,
la lengua
con que canto;
si por decir una verdad
han de borrar
mi nombre
de las páginas de oro
de la literatura vasca,
en ningún momento,
de ninguna manera,
en ningún lugar
podrán acallarme.

Versión original: Egia bat esateagatik

Egia bat esateagatik,
alabak
hil behar bazaizkit,
andrea
bortxatu behar badidate,
etxea
lurrarekin
berdindu behar bazait;
Egia bat esateagatik,
ebaki behar badidate
nik eskribitzen
dudan
eskua,
nik kantatzen
dudan
mihina;
Egia bat esateagatik,
nire izena
kenduko badute
euskal literaturaren
urrezko.

4 comentarios:

Romano García Medina dijo...

Me han gustado las dos canciones-poemas, especialmente la primera, especialmente el final:
"Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie"
Es un precio excesivo es el que se paga, pero no puede ser de otra manera.
Ando yo sensible con estos temas últimamente.
Un saludo

Juan Carlos Doncel dijo...

Desde hace algún tiempo también yo siento algo especial cuando leo o escucho "la casa de mis padre". Un saludo.

Anónimo dijo...

¿Qué tendrá este poema- La casa de mi padre- que cada vez que lo leo se me ponen los pelos como escarpias? Gracias, de nuevo.

Anónimo dijo...

Falta el final de Egia bat esateagatik en euskara. Es este:

orrietatik,

inoiz,

inola,

inun

eznaiz

isilduko.