a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

sábado, 8 de diciembre de 2012

a mí no me importó

Un día vinieron a por los funcionarios, pero a mí no me importó. Al fin y al cabo, son todos unos vagos privilegiados.
Otro día vinieron a por los currantes de la empresa privada, pero a mí no me importó. Yo pensaba que la reforma laboral serviriría para poder echar a muchos zánganos blindados por viejos contratos.
Al día siguiente fueron a por los profesores de la pública pero a mí no me importó. Qué son sino unos inútiles que se van a casa a la una de la tarde y tienen tres meses de vacaciones.
Una semana después fueron a por los que no podían pagar su casa y a mí no me importó. Son unos bobos que no han sabido gestionar su vida y han vivido por encima de sus posibilidades.
Luego fueron a por los parados, pero a mí no me importó. Son todos unos parásitos que no quieren trabajar y pretenden vivir subsidiados, merecen que se recorten sus prestaciones.
Después fueron a por los médicos de la pública, pero a mí no me importó. Esos sí que viven bien, trabajan un puñado de horas y ganan un pastón.
Otro día fueron a por los universitarios, pero a mí no me importó. Me da igual que suban las tasas, yo salí hace mucho de la universidad y creo que hay que impedir que muchos vagos se perpetúen durante decenios en una misma carrera.
Más tarde fueron a por los labriegos y los campesinos, pero a mí no me importó. Ya es hora de que se acabe el chollo de la PAC y las ayudas comunitarias.
Luego la tomaron con los catalanes y su cultura, pero a mí no me importó. Al contrario, me encantó, mano dura a los separatistas empeñados en hablar dialectos estúpidos que no sirven para nada.
Después fueron a por los empleados de banca, pero a mí no me importó. ¿Qué se creían esos privilegiados?, si se creían que eran como funcionarios se han equivocado.
Luego reformaron la justicia y acosaron a jueces y abogados, pero a mí no me importó. Con un poco de suerte, nunca pisaré un tribunal.
Más tarde dejaron sin ayuda a las mujeres maltratadas, a los discapacitados y a los dependientes, pero a mí no me importó. Gastar en desechos humanos y fracasados no es productivo.
FINALMENTE VINIERON A POR MÍ, PERO YA ERA TARDE.