a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

domingo, 24 de octubre de 2010

conversando con Miguel

Es el año del centenario de Miguel Hernández, el poeta del pueblo. Lo fue, pero de un pueblo pretérito, que el de hoy solo tiene corazón para sufrir en el fútbol y sus ilusiones se reducen a poder cargar el carro en las rebajas del centro comercial. De todos modos todavía hay gente, y siempre la habrá, que se emociona y siente su poesía fresca y verdadera. Por mi parte, sus versos despidieron a mi padre y me despedirán a mí cuando me toque.
Aquí dejo el tributo que el rapero Nach ha hecho al poeta de Orihuela. Suena bien.