a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

viernes, 18 de junio de 2010

hasta siempre, José

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Hace unas horas todavía no sabía que se estaba muriendo un hombre bueno y sabio. Escribí una entrada sobre la frivolidad del mundo del fútbol sin imaginar que en un pueblo canario un gran ser humano dejaba de respirar. Después me fuí a comprar y a hacer unas gestiones. LLegué a casa a las 14.30 y Raquel me dió la noticia. No me la esperaba; José Saramago era uno de esas personas que crees que seguirán desafiando a la naturaleza y nunca dejarán de vivir.

Hoy es un día muy triste. José era un referente para muchos de nosotros, sin él nos sentiremos mucho más solos en esta mierda de mundo que se nos viene encima. Era un referente como escritor y como persona. Los "mercados", los banqueros, el FMI y la burguesía avariciosa hoy pueden estar contentos, uno menos, y, además, de los fuertes, de los que molestan y se les oye por todo el mundo. Se acaba una etapa, y en la próxima ya no habrá conciencia, ni lucha, ya no interesará la igualdad social y económica. Los últimos buenos hombres que con arrojo lidiaron en aquellos años se mueren y dejan de estorbar y de recordarnos que hay que mantenerse en pie, erguidos, alzados del suelo y con los puños apretados.

Para quien quiera leerla, quedará una obra colosal: Alzado del suelo destella dignidad, Memorial del convento nos sumerge en una historia mágica, Ensayo sobre la ceguera nos pone sobre aviso, Todos los nombres nos recuerda que la grandeza está en la gente sencilla, El año de la muerte de Ricardo Reis nos enseña a amar Lisboa y Viaje a Portugal a querer a su país natal, en La balsa de piedra cuestiona las fronteras y en La caverna nos da una lección, en El evangelio según Jesucristo nos cuenta una historia verdadera y en Pequeñas memorias nos sumerge con ternura en su pasado, mientras que en El viaje del elefante vivimos un viaje épico. Son solo algunos de sus libros, los que a mí más me han dejado huella. En su obra se rezuma compromiso, ternura, ironía y, sobre todo, una defensa cerrada de los que no tienen ni tuvieron.

Este blog está dedicado a mi padre, pero también a José y a su abuelo (ver vídeo) y a otros muchos que desaparecieron dejando una inmensa obra no escrita y sin cuya vida este mundo sería mucho peor. Saramago era ateo, como yo, por eso ahora no está en ningún cielo o infierno, está con los que le admirábamos y respetábamos y con los que él siempre defendió. Por eso no le digo hasta pronto, sino hasta siempre, José.

3 comentarios:

isabel dijo...

Hoy el mundo de la cordura está de luto. Todos estaremos un poco más huérfanos a partir de hoy.

Alvaro dijo...

Juan Carlos mira lo que he encontrado buscando más información sobre la huelga...(aunque no está relacionado con ella)
http://youtu.be/gDMF4XgGbV4
y me acorde que tú eres un gran fan suyo y que había leído algo sobre este señor en tu blog.Espero que te guste si no lo habías visto antes claro.

Juan Carlos Doncel dijo...

preciosas las palabras de José.Gracias Álvaro.