a mi padre, que murió soñando con un mundo más justo

miércoles, 10 de marzo de 2010

fue un campo de concentración

Es un lugar inhóspito, sin árboles, frío y ventoso en invierno, una caldera hirviendo en verano. Dos veces he estado allí, la primera vez el frío me hacía temblar, la segunda el viento y la lluvia no me dejó finalizar la visita. Está muy cerca de Castuera, hoy es propiedad privada y algunas vacas pastan tranquilas, nadie diría que hace 70 años, en ese mismo lugar, más de 10.000 personas sufrieron torturas, penalidades, humillaciones y muchos de ellos murieron. Del mayor campo de concentración franquista en Extremadura queda aparentemente poco pero suficiente ( la peana donde se situaba la cruz que presidía las instalaciones es todavía un testimonio vivo de lo que allí ocurrió). Si asciendes por un camino hacia la sierra te sorprendes: a cierta altura logras una vista perfecta del perímetro del campo, aparece de repente ante tus ojos y te estremeces. Y no entiendes nada, ¿porqué no está señalizado?¿porqué no hay un centro de interpretación o un memorial-museo?. Aquellos hombres que fueron asesinados lanzándolos a la boca de una mina cercana merecen ser recordados; también los que dormían apretados unos con otros, mal vestidos, para soportar mejor las noches gélidas de invierno; y aquellos seres escuálidos que cantaban el cara el sol delante de la cruz consumidos por el miedo, también merecen ser recordados; y los que oían su nombre de boca de los falangistas locales y sabían que su fin estaba cerca tampoco deberían de quedar en el olvido. En este sentido la labor de la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera está siendo digna de elogio; esperemos que algún día, cuando la cobardía de unos y el odio de otros se disipen, podamos por fin recordar como se merecen a aquellos presos.
Su página es www.amecadec.com

1 comentario:

Felipe sanchez Martin dijo...

Muy bueno, chaval. Un artículo sentido y "sentado". Pues que tomemos nota quienes debemos tomarla, osea tod@s miembr@s de esta sociedad pacata e histérica. Lo dicho, me ha gustado. Salud, camarada. Salud, libertad y República !